Estrategias
Pasar de modelos coloniales verticales de entrega de recursos a otros que sitúen los recursos cerca, y dentro, de las comunidades
Invertir en modelos de recursos impulsados por la Mayoría Global y por la comunidad que satisfagan las necesidades locales. Apartarse de los modelos verticales que refuerzan las disparidades globales y el daño colonial.
Por qué es importante
Las personas que viven la crisis son quienes mejor conocen sus comunidades y entienden los matices que determinan la forma cómo evoluciona dicha crisis.
Al entregar recursos a los movimientos feministas, ponemos los recursos directamente en manos de la comunidad, lo que conduce a una respuesta más sólida y eficaz a la crisis.
Cómo se ve en la práctica
A finales de 2025, el ciclón Ditwah causó daños catastróficos en Sri Lanka. Provocó lluvias intensas, vientos destructivos e inundaciones y deslizamientos de tierra generalizados, afectando a más de 1,1 millones de personas. Investigaciones posteriores realizadas por la World Weather Attribution demostraron que el cambio climático hizo que las lluvias del ciclón Ditwah fueran entre un 28 % y un 160 % más intensas. Cientos de personas murieron o desaparecieron, y más de 233.000 fueron desplazadas durante el punto más álgido de la crisis. A los pocos días de que el ciclón Ditwah tocara tierra, el Fondo de Acción Urgente para el Asia y Pacífico apoyó a 19 organizaciones locales lideradas por mujeres que ya estaban arraigadas en sus comunidades y sabían exactamente qué tipo de alivio sería de más ayuda. Un aliado local realizó una evaluación rápida de las necesidades y convocó reuniones con funcionarios del distrito para ayudar a garantizar que la ayuda humanitaria realmente llegara a los más afectados. Otros aliades locales suministraron artículos de supervivencia a las personas en sus regiones, como alimentos, agua, medicinas, kits de dignidad y equipos de limpieza y reparación. Las mujeres trabajadoras, las madres solteras, las viudas, los ancianos, las personas con discapacidad, las trabajadoras sexuales y las familias de bajos ingresos, muchas de las cuales vivían en regiones que registraron las tasas de inundación más altas, recibieron un apoyo específico.