Estrategias
Pasar de una entrega de recursos liderada por los donantes a una liderada por los movimientos
Entregar recursos a los movimientos liderados por quienes están en la primera línea y que se ocupan directamente de los daños y aplican soluciones informadas por la comunidad, en lugar de enfoques verticales liderados por los donantes.
Por qué es importante
La financiación tradicional impulsada por los donantes no siempre refleja las fortalezas, necesidades y el contexto cultural de las comunidades, lo que dificulta determinar la mejor manera de responder a las crisis.
Los donantes deben apoyar y amplificar las estrategias, el conocimiento y las habilidades ya existentes de los movimientos liderados por quienes están en la primera línea, brindándoles flexibilidad y oportunidad para hacer frente a los riesgos inevitables de la respuesta a crisis.
Cómo se ve en la práctica
Durante la pandemia del Covid-19, el Fondo de Acción Urgente para América Latina y el Caribe respondió a las necesidades sanitarias y económicas inmediatas, al tiempo que fomentó infraestructuras de cuidado comunitarias y territoriales a largo plazo. Apoyaron las casas de farinha (espacios colectivos para la producción de harina de yuca) en Brasil, cooperativas de mujeres negras en Ecuador y proyectos de agroecología en México. El apoyo miró más allá de las necesidades inmediatas para promover formas sostenibles de producción basadas en la solidaridad, la recuperación del conocimiento ancestral y la defensa de los territorios.
En otro ejemplo, el Fondo de Acción Urgente para América Latina y el Caribe atendió las necesidades de las comunidades en Bahía, Brasil, tras las graves inundaciones provocadas por la crisis climática. En enero de 2022, las inundaciones dejaron sin hogar a casi 100.000 personas y causaron la muerte o heridas a más de 500. La crisis impactó especialmente a las comunidades afrodescendientes y a las personas LGBTQI+, que tuvieron poco acceso a la ayuda gubernamental debido al racismo estructural y a la homofobia. El Fondo de Acción Urgente para América Latina y el Caribe apoyó a los grupos afrodescendientes y LGBTQI+ para reconstruir colectivamente las viviendas destruidas y brindar apoyo psicosocial y de sanación a las personas desplazadas.